En Labo Herbo formulamos cremas, bálsamos, tónicos y jabones con extractos vegetales, aceites prensados en frío y mantecas orgánicas. Cada lote se elabora a mano, en pequeñas cantidades, con materia prima regional y envases reutilizables. Una cosmética honesta, vegetal y efectiva, pensada para pieles sensibles y rutinas conscientes.
Conocé nuestras formulacionesLas dudas que más nos acercan en el laboratorio, respondidas con claridad y sin vueltas. Si te queda alguna inquietud, escribinos y la conversamos.
La base está en los ingredientes y en cómo se procesan. En nuestros productos usamos aceites prensados en frío, mantecas orgánicas y extractos vegetales sin refinamiento agresivo, mientras que la cosmética convencional suele recurrir a derivados del petróleo, siliconas y fragancias sintéticas. Además, trabajamos en lotes pequeños, lo que permite mantener la trazabilidad de cada materia prima y ajustar la fórmula según la respuesta de la piel.
La mayoría de nuestras formulaciones están pensadas para pieles sensibles, pero cada piel es un mundo. Usamos bases suaves, sin perfumes sintéticos ni alcohol desnaturalizado, y priorizamos activos calmantes como caléndula, manzanilla y avena. Igual, recomendamos hacer una prueba en el antebrazo antes del primer uso y, si hay un cuadro dermatológico activo, consultar con un profesional de la salud.
Al no llevar conservantes de síntesis, la vida útil es más corta que la de un cosmético industrial: entre 6 y 12 meses según el producto. La clave está en el almacenamiento: lejos de la luz directa, en un lugar fresco y seco, y usando espátula o manos limpias para evitar contaminar la fórmula. En cada envase indicamos el lote y la fecha de elaboración para que sepas exactamente qué estás usando.
Sí, y de hecho es una de las actividades que más disfrutamos. Ofrecemos talleres presenciales donde trabajamos desde la selección de aceites hasta la saponificación en frío, pasando por la seguridad de uso tópico y las dosis adecuadas de cada activo. También hacemos asesoramiento personalizado si querés formular algo puntual, como una crema para tu tipo de piel o un bálsamo reparador.
Buscamos que el ciclo sea lo más cerrado posible. Usamos vidrio ámbar y frascos de aluminio, materiales que se pueden reutilizar o reciclar sin perder calidad. Además, si devolvés los envases limpios al laboratorio, los higienizamos y los volvemos a usar para nuevos lotes. Es una forma concreta de reducir residuos sin resignar presentación ni conservación.
Empeza por identificar tu tipo de piel y tu principal necesidad: hidratación, reparación, equilibrio o limpieza. En la ficha de cada producto contamos qué activos incluye y para qué tipo de piel está pensado. Si todavía te quedan dudas, escribinos por mail o acercate al laboratorio y armamos una rutina simple, con pocos pasos y productos que realmente necesites.
Herbolaria aplicada en cada fórmula
Cada servicio y producto responde a una necesidad concreta de tu rutina: hidratar, reparar, equilibrar o aprender a formular con plantas.
Cremas faciales, bálsamos reparadores y tónicos herbales elaborados con extractos vegetales, aceites prensados en frío y mantecas orgánicas. Cada lote se registra con su trazabilidad de materia prima y control de calidad.
Jabones que conservan la glicerina natural y los nutrientes de los aceites sin refinar. El curado lento garantiza una barra suave, espumosa y respetuosa con el manto hidrolipídico de la piel.
Mezclas de aceites vegetales y esenciales pensadas para relajar, descongestionar o tonificar. Se preparan en pequeños lotes y se envasan en frascos reutilizables de vidrio ámbar.
En el laboratorio o en tu espacio, aprendés a formular tus propias cremas, ungüentos y jabones. Trabajamos con protocolos de seguridad de uso tópico y propiedades de plantas medicinales.
Te acompañamos en la elección de aceites, hidrolatos y conservantes naturales según tu tipo de piel y el clima de tu región. Incluye pautas de dosificación y almacenamiento.
Material práctico sobre propiedades botánicas, contraindicaciones y modos de preparación. Ideal para quienes empiezan en la herbolaria y quieren avanzar con criterio.